Villa Urquiza

El "Flaco" Spinetta, 70 años con "Alma de diamante"

Hace 70 años, en el barrio de Núnez nacía uno de los más grandes artistas que ha tenido la cultura argentina, Luis Alberto Spinetta. Ya desde su infancia en su casa de Arribeños 2853, el "Flaco" escuchaba los tangos que su padre, Luis Santiago, componía en forma aficionada. El impulso de su progenitor y otros familiares lo impulsaron a que, pese a no ser ni un adolescente, cantara en reuniones familiares. No pasó mucho tiempo para que el pequeño Luis comenzara también a crear sus propias canciones. 

"La música nació en mí antes que las palabras", dijo en una oportunidad Spinetta. El "Flaco" no había terminado la escuela primaria, que hizo en la "Remedios de Escalada de San Martín" de Belgrano, cuando cantó por primera vez en público. Fue en los carnavales de San Miguel de Tucumán, lugar de residencia de sus primos. Con la reserva con la que se desarrolló su carrera, el músico nunca quiso contar, luego de llegar a la fama, cuál fue ese primer tema que salió de su boca.

Posteriormente, Luis Alberto recibió sus primeras y únicas clases de guitarra. Lo hizo de la mano de Dionisio Visoná, un músico al que su padre conocía. En todos los años posteriores, el "Flaco" no tomó ninguna lección más: autodidacta, aprendió sobre la marcha. Los resultados mostraron que no lo hizo mal: fue elegido por la revista Rolling Stones como el cuarto mejor guitarrista de toda la historia argentina.

Su adolescencia la vivió en plena "Beatlemanía". Con la ineludible referencia de la banda británica, formó parte de dos grupos de jóvenes que cantaban temas en inglés del barrio. Allí comenzó a vincularse con Rodolfo García, Edelmiro Molinari, Emilio del Guercio y Santiago Novoa. Spinetta no había aún acabado la secundaria, pero estaban sentadas las bases de "Almendra".  Pese a sus 17 años, el "Flaco" mostraba su personalidad: contradiciendo al clima sesentista, impulsó que el grupo que conformó junto a esos muchachos del barrio cantase en español.

"Almendra", finalmente, vio a la luz en 1969. Con pelos largos desordenados, rebeldes, y que se movían en el viento, Luis Alberto Spinetta se destacaba con su guitarra, pero su influencia estaba también fuera de los escenarios. La banda sorprendía por sus letras, compuestas por el músico, que mostraban líneas poéticas inéditas para el incipiente rock nacional. Sin saberlo, "el Flaco" creaba un estilo musical en Argentina.

La banda sacó dos discos, uno de ellos con una iconografía que haría historia, y lanzó temas como "Muchacha ojos de papel", "Ana no duerme" y "Plegaria para un niño dormido". No obstante, la fama trajo también las primeras críticas de los medios de comunicación, ante las que el artista respondió con una decisión que signaría su carrera. Optó por mantener un bajo perfil y limitar sus apariciones mediáticas, rompiendo con la figura de la "estrella de rock".

Pero el crecimiento de la banda mostró también las diferencias entre sus integrantes, y "Almendra" debió separarse en 1970. Comenzó entonces la etapa solista del "Flaco". "Spinettalandia y sus amigos", el corte musical que acompañó ese comienzo de los años ´70, lo vinculó a artistas como "Pappo" y Miguel Abuelo.

En 1972, Spinetta conformó "Pescado Rabioso", una banda "más violenta" que su antecesora, definió el propio músico. Con temas psicodélicos, con instrumentos de rock pesado y blues, el grupo lanzó dos álbumes. Fue el comienzo musical de otro artista destacado, David Lebón.

El "Flaco" sintió en un momento que "Pescado Rabioso era yo", y optó por retomar su carrera solista. Fue el momento de "Artaud", un disco que reflexionaba sobre el "nihilismo de la vida" y en el que más se vio la influencia poética de las letras. Como pocas veces, el rock se acercaba incluso a la filosofía. "Bajan" y "Todas las hojas son del viento" fueron las más reconocidas de este período.

La etapa pre-dictatorial lo agarró conformando "Invisible", en la que se preguntaba por el existencialismo y la espiritualidad. Para 1977, antes de disolverse, la banda logra una convocatoria de 25.000 personas en el Luna Park, que la colocaba entre las más masivas junto a Sui Generis.

El "Flaco" recibió los años ´80 con "Spinetta Jade". Para ese momento, ya se había convertido en padre de Dante, Catarina y Valentino. Años después lo haría de Vera. Este nuevo grupo lo acercaría al pop y a la figura de Charly García. El músico vivió en este período el final de la Dictadura y la vuelta de la democracia. Álbumes como "Alma de diamante" o "Bajo Belgrano" serían muy bien recibidos, con temas como "Mabel se durmió", dedicada a las Madres de Plaza de Mayo. Con el tono poético que lo caracterizó, Spinetta definiría durante una aparición televisiva al nuevo ciclo que abría la historia argentina como "la oportunidad para volver a ser una flor que brilla". Para cuando la democracia no tenía ni dos meses, el músico realizaba un impactante show gratuito en las Barrancas de Belgrano.

La segunda mitad de los ´80 lo encontraría vinculado musicalmente a "Charly" y Fito Páez. Fue la época de "Rezo por vos". El disco "Tester de violencia", de 1988, lo mostraba critico del rol que las fuerzas militares habían recuperado en ese momento. Los años ´90, en tanto, lo convirtieron en figura de referencia para la generación que lo precedió, y compartió escenarios con Gustavo Cerati, Fabiana Cantilo y Javier Malosetti, entre otros. Fue un período de mayor exposición pública para el "Flaco", que brindó su apoyo al reclamo docente de la Carpa Blanca y tuvo un romance con una actriz famosa.

En la década posterior, realizó un histórico concierto en la Casa Rosada en 2005 y luego colaboró con las víctimas de la tragedia vial de ECOS. En 2009, en tanto, brindó un emblemático show en Vélez llamado "Spinetta y las bandas eternas", en el que compartió escenario con grandes figuras del rock argentino. Todas le brindaron su reconocimiento y fue su despedida de los escenarios masivos.

En 2011 contrajo un cáncer de pulmón. Rodeado de sus hijos, falleció el 8 de febrero de 2012 en su casa de Villa Urquiza, en la que vivió en sus últimos 27 años. Hoy, el barrio lo homenajea con un paso bajo a nivel que lleva su nombre y una estatua que será pronto restituída.

Reconcido por sus colegas, amado por sus familiares y admirado por quienes siguieron su carrera, Spinetta forjó una carrera que atravesó distintos estilos y lo vinculó a diversos artistas, aunque siempre mantuvo dos características: su coherencia artística y el profundo contenido artístico de sus letras. El amor por la poesía no lo abandonó ni en su lecho de muerte. Días antes de morir, escribió: "ahora comprendo que el infinito no ha cambiado, está presente cuando miramos al cielo los que lo amamos".

Pin It

Derechos

Se autoriza la la reproducción parcial/total de los contenidos siempre citando la fuente Reg. Prop. Intelectual N° 5239607 / Ley 11.723

Nosotros

Director: Gustavo Carpinella
José Cubas 3240 CABA
Teléfono de contacto: 15-4940-9872
info@lacomuna12.com.ar

Staff