Jueves 19 Octubre 2017

Comuna 12   

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gustavo souza

Se trata de Gustavo Souza (71), necesitaba dos remedios para su enfermedad pulmonar pero PAMI se los negaba. Un fallo judicial ordenó a la obra social que se los proveyera, pero no acataron. El Juez a cargo insistió; los medicamentos nunca llegaron y el afiliado falleció.

 

Gustavo Souza, un jubilado de 71 años de Villa Urquiza, murió a la espera que PAMI le entregara los medicamentos para tatar su fibrosis pulmonar idiopática.  La víctima era electrodependiente y con certificado de discapacidad; se vio obligado presentar un recurso de amparo para que la obra social le provea los fármacos tobramicina y nintedanib, cuyo precio no estaba al alcance de sus 6 mil pesos de jubilación. Las dos drogas cuestan más de 300.000 pesos.

El día 28 de septiembre, el Juez Roberto Torta intimó a la obra social a entregar la medicación en menos de 48 horas. El organismo estatal intentó darle una medicación alternativa pero en el año 2015 el amparista “intentó efectuar un tratamiento con dicha medicación pero debió suspenderlo por los efectos adversos que le provocó”, contó su abogado, Adrián Albor.

Pero el Juez Torti, insistió con la medida. El fundamento del magistrado se basó, en gran medida, en el derecho a la preservación de la salud, a la obligación de la autoridad pública a garantizarlo y a la ley 24.901, que dispone de un sistema de prestaciones básicas de atención integral a favor de las personas con discapacidad.

Pero fue tarde, la noche del sábado pasado, en su casa de Villa Urquiza, Souza se descompensó mientras utilizaba su concentrador de oxígeno portátil. La ambulancia lo trasladó  de urgencia al Hospital Británico, y luego de ser intervenido, falleció. Los medicamentos nunca llegaron.