“Macri no cree en las comunas”

La implementación del sistema de comunas está más cerca. En pleno proceso de transición, el Diputado de Proyecto Sur y presidente de la Comisión de Descentralización, Rafael Gentili, destaca la importancia de despertar el interés e involucramiento de los vecinos. Y opina sobre los motivos de la inacción del Ejecutivo.

 

La implementación del sistema de comunas está más cerca. En pleno proceso de transición, el Diputado de Proyecto Sur y presidente de la Comisión de Descentralización, Rafael Gentili, destaca la importancia de despertar el interés e involucramiento de los vecinos. Y opina sobre los motivos de la inacción del Ejecutivo.  En un año, los vecinos tendrán que elegir a sus comuneros. Después de varias postergaciones, la implementación del sistema comunal parece por fin más cerca de concretarse. ¿Cómo se prepara la sociedad para la nueva modalidad de gestión? El diputado porteño de Proyecto Sur Rafael Gentili, presidente de la Comisión de Descentralización y Participación Ciudadana, explica cómo se llevará a cabo el proceso de transición y cuál es la importancia del involucramiento de los vecinos. La inacción del gobierno actual, señala, tiene que ver con que “Está en el gen constitutivo del PRO no creer en la participación popular”. Mientras tanto, a partir de la denuncia de un grupo de vecinos, Mauricio Macri es citado por el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad para informar por qué se atrasó la convocatoria a elecciones de autoridades comunales. 

¿Cómo se encara el proceso de transición de aquí a las elecciones de comuneros?

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La Ley de Comunas es de 2005 y se supone que el proceso de transición hacia las comunas iba a terminar el 31 de diciembre de 2006, o sea que antes iba a haber elecciones. Pero nunca se hicieron. El proceso de transición se amplió y terminaría el 10 de diciembre de 2011, cuando asuman los nuevos comuneros, que serán elegidos el 5 de junio de 2011. La ley fijaba además una serie de obligaciones a cargo del Poder Ejecutivo para reforzar el proceso de transición, pero hasta acá en términos de difusión el Ejecutivo no ha hecho nada. Legislativamente también hay una serie de exigencias, como el paquete de las leyes electorales para la Ciudad de Buenos Aires, que hoy se maneja con las leyes electorales de la Nación. La necesidad de que existan partidos comunales sólo se podrá concretar si existe una ley electoral de partidos políticos para la Ciudad de Buenos Aires. Esa es una deuda de la Legislatura.  

 

¿Se está trabajando para revertir esa falta de difusión?

 

Además de la tarea legislativa asumimos una tarea más política –hablo de todas las fuerzas que estamos en la Comisión de Descentralización-, hemos acordado la necesidad de que la comisión acompañe este proceso de transición sumándose a la difusión de las comunas, que hoy está fuera de la discusión política. Lo primero que hicimos fue un encuentro con la pastoral en villas; eso nos permitió poner la problemática de las villas en clave comunas. Y empezamos con una recorrida por cada una de las comunas, cada quince días. Nos parece importante que se involucren asociaciones vecinales, clubes de barrio, iglesias, organizaciones de comerciantes, que todos se sumen a empezar a incorporar las comunas como una realidad propia.  

¿Cómo se conjuga la tarea en las villas con la conformación de comunas?

 

Todo lo que hoy hacen las UGIS en las villas son tareas que van a pasar a las comunas. Es muy importante para lograr la integración urbana de la que hablan los curas villeros que las juntas comunales tengan representación de la gente que vive en las villas. Y estamos avanzando con la idea de que el voto de los extranjeros residentes sea obligatorio y que los extranjeros con un tiempo de residencia permanente puedan ser comuneros. Nos parece muy importante sobre todo para garantizar la representación en las comunas de los sectores más vulnerables: villas, asentamientos, hoteles y pensiones. 

En lo cotidiano para el vecino ¿Cómo va a cambiar la relación con su barrio y su comuna?

 

Va a depender de la configuración que terminen teniendo las comunas. Y la configuración va a depender de quién gobierne la ciudad a partir de 2011. Si la gobierna Proyecto Sur las comunas van a ser lo que hoy es el Gobierno de la Ciudad para el 80 por ciento de los problemas cotidianos de los porteños. No vamos a resolver desde la comuna los problemas urbanísticos, de transporte, salud, educación, vivienda, pero sí todos los que hacen a lo que nos pasa cuando cerramos la puerta de nuestras casas y nos enfrentamos a la suciedad, al bache, a la luz que no funciona y entonces aumenta nuestro temor por la inseguridad, etc. Y en todos los temas que van a seguir siendo competencia del gobierno central las comunas van a tener posibilidad de que su voz sea escuchada. Está claro que en los lugares donde hay involucramiento de los vecinos la gestión es mejor, menos corrupta y da mejores respuestas.  

¿Por qué cree que desde el gobierno actual no se impulsa el proceso?

 

Creo que es un obstáculo mental, ideológico: no creer en los beneficios de la participación popular. Que el PRO no lo crea está en su gen constitutivo. Pero el problema es que otras fuerzas del llamado arco progresista tampoco han creído en la participación de la gente. En el caso del PRO hay otras concepciones más complejas que se pueden asentar sobre esta idea y consideran que la política es tarea de gestores. Ahora ellos dicen que para mediados de junio van a tener lista una campaña de difusión sobre el tema comunas. Lo hacen porque no pueden evadir más la presión incluso judicial que existe sobre el tema. Y esto básicamente es mérito no del sistema político sino de los vecinos, que han sido perseverantes en mantener viva esta idea. Porque si hubiera sido por las fuerzas políticas las comunas como idea estaban archivadas. Macri no cree en las comunas y la mayoría del núcleo duro macrista, tampoco. 

¿Por qué es importante que cada porteño se involucre en la implementación de las comunas?

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Le diría al vecino que piense que tenemos la posibilidad de rehacer el Estado en la Ciudad de Buenos Aires a partir de la puesta en marcha de las comunas, que podemos tener un gobierno más cercano con vecinos que ellos conocen. No ese paquidermo del gobierno de la Ciudad donde te pone oficinas desagradables y te enreda en la burocracia. Acá sería un trato mucho más directo y eso de por sí predispone mejor para que la gestión sea mejor.