Jueves 15 Noviembre 2018

Comuna 12   

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Los Juegos Olímpicos de la Juventud 2018 finalizaron hoy, y con ellos se van las delegaciones de deportistas y la atención de la prensa mundial. La convocatoria resultó un éxito, y se convirtió en la competencia de este tipo más concurrida de la historia, visible en el Parque Sarmiento de Saavedra, por ejemplo, que debió cerrar sus puertas rebalsado de gente en dos días del último fin de semana. Lo deportivo dejó también buenos resultados para los argentinos, con cosecha de medallas en variados deportes. Pero...¿Sabemos realmente cuánto nos va a terminar costando?... (foto: Gobierno de la Ciudad)

 

Hay un saldo que todavía no está claro, y para peor, no está del todo dado a conocer: cuánto costó realizar el evento en plena crisis económica. La Ciudad de Buenos Aires creó un sitio para publicar el legado de los Juegos (https://legadoolimpico.buenosaires.gob.ar/) y allí incluye un gráfico con los costos. Sin embargo, no se actualizan desde abril, antes de la corrida cambiaria. Si bien también se puede consultar el boletín oficial porteño hay obras indirectas que se hicieron por este evento, y que continúan en 2019. 

Por ello, el análisis debe realizarse en base a la diferencia entre lo previsto cuando se propuso a Buenos Aires como sede, y la realidad económica actual. El entonces Gobierno porteño de Mauricio Macri estimó, al presentar la candidatura en 2013, un costo de 231 millones de dólares (126 para hacer la Villa Olímpica y 105 en gastos operativos, respectivamente). La particularidad es que se consideró el valor del dólar a 4.50. La suma daba 1040 millones de pesos, que representaba menos de un 1% del presupuesto de la Ciudad.

Considerando tan solo esos números presupuestados, los costos se elevan más de un 700% respecto a lo pautado por la variación del tipo de cambio. La obra de infraestructura para acondicionar el Parque Olímpico y realizar la Villa donde duermen los deportistas ascendió a más de 4200 millones de pesos. Y los gastos operativos, $4500 millones. La suma, de más de 8000 millones de pesos, representa el 7% del Presupuesto porteño. El Pabellón C del natatorio fue la obra más costosa, y superó los 500 millones de pesos.

(foto: Gobierno de la Ciudad)

Sin embargo, hay denuncias de legisladores opositores que hablan de más del doble. El propio Presidente del Comité Organizador, Gerardo Werthein, sostuvo que el evento costaba más de 450 millones de dólares. Como dato de relevancia, los anteriores Juegos Olímpicos de la Juventud costaron cerca de 300 millones de dólares.

La forma de contratación no escapa a la polémica: la Ciudad publicó más de 29 contrataciones de obras públicas y 20 licitaciones para hacer la Villa Olímpica. De ellas, según lo informado, el 89% corresponde a concursos. Pero hay más de un 10% de adjudicaciones directas. El justificativo esgrimido es que el equipamiento deportivo debe ajustarse a requerimientos del Comité Olímpico.

Pese a que siempre fue reconocido como un evento deportivo y cultural, sin buscar lucro alguno, llama la atención los pocos ingresos que trae a las arcas de la Ciudad. De sponsoreo, únicamente se perciben cerca de 17 millones de dólares. Y del Comité Olímpico, únicamente 14 millones. De la licitación de la Villa Olímpica se recuperarán menos de 3000 millones de pesos.

El contraste mayor se da al analizar, solamente en base al presupuesto, cuánto salieron los Juegos Olímpicos frente a otros costos que tiene el Gobierno de Rodríguez Larreta. El Paseo del Bajo, una de las obras de infraestructura más grande de los últimos años en la Ciudad, saldrá 6000 millones de pesos. Para el Hospital Moyano, anualmente se destina menos del 10% de lo presupuestado para Buenos Aires 2018.

Incluso respecto a la salud pública, la competencia representa una paradoja, si se tiene en cuenta la polémica en relación al Decreto 297/18. El mismo crea el “Complejo Hospitalario Sur” y unifica los hospitales Udaondo, Curie, Ferrer y el Irep, dentro del terreno del Muñiz. Para el Gobierno porteño, el motivo de la decisión es el ahorro económico, y se obtendrían ingresos por la venta de los terrenos de los nosocomios que se mudarían al Muñiz. Entre los cuatro inmuebles, preveen recaudar 123 millones de dólares, es decir, la mitad de lo presupuestado para los Juegos.

(foto: Gobierno de la Ciudad)

Los gastos de este evento deportivo internacional no terminan allí. Como el Comité Olímpico obliga a contratar a sus patrocinadores en forma directa, ocurre algo poco común en la vida comercial: la organización le paga a las marcas para que auspicien el evento. Así, la Ciudad destina más de 35 millones de pesos para Coca Cola y 61 millones para la marca Athos, a cargo del soporte tecnológico de la competencia.

El Gobierno prometió que, finalizado el evento, habrá un gran legado en infraestructura y equipamiento deportivo para los vecinos de la Ciudad. Es una incógnita si seguirá cargando los gastos al sitio, para acercarse a la suma reconocida por Werthein y denunciada por legisladores de la oposición. La única certeza es que, luego de la Ceremonia de clausura, los gastos no terminan. Para acondicionar la Villa Olímpica se gastarán más de 1000 millones de pesos que serán licitado mediate los crédItos hipotecarios UVA.