Martes 25 Septiembre 2018

Comuna 12   

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cafe de la u

Durante más de treinta años fue una referencia obligada en Villa Urquiza. Conformó una clientela “fiel”, y vio pasar shows de tango y teatro, que le dieron la distinción de “bar notable”. Acompañó “todos los avatares de la economía”, pero la actual crisis, sumado a la “falta de ganas”, provocaron el final de una era: el Café de la U fue vendido y cambiará de manos. Héctor Ginanni, uno de los fundadores que se mantuvo hasta hoy a cargo del local, describe la rica historia y cuenta por qué y cómo tomaron la decisión.

 

El 16 de diciembre de 1986 , abrió sus puertas el Café de la UEl nombre lo debe, como es de suponer, a Villa Urquiza. Y el lugar está arraigado al barrio. “Vimos la oportunidad de hacer de esta esquina de Triunvirato y Roosevelt, un lugar de encuentro”, dice el fundador. Tres años después de la apertura, pudieron comprar el local.

Pero el “Café de la U” no sólo se destacó a lo largo de los años por la comida y la bebida. “Tratamos de darle al barrio algo que no tenía, y por eso comenzamos a hacer shows”, dice uno de sus dueños, quien destaca que anteriormente, los vecinos debían sí o sí irse para el centro a escucharlos. Los shows llegaron al local de la mano de Gogó Safigueroa, una figura reconocida por haber presentado las “perlitas” del cine en el programa de Gerardo Sofovich. Safigueroa dotó a los eventos del aroma tanguero.

cafe de la u villa urquiza

                                           Interior del Café de la U

“Gogó era vecino del barrio y habitué del café. Cuando él deja la televisión, nos pregunta a ver si no me animaba a hacer algún show. Así empezamos a hacer el ciclo “Tango con historia”, allá por el año 2000, donde él contaba la historia de cada tango. Pegó tanto que pasamos de hacerlo un viernes al mes a todos los viernes”, rememora Héctor Ginanni. “Así se generó una comunidad, gente que venía específicamente a los shows. Y nosotros cumplimos en ofrecerle a la gente del barrio algo que no tenía, y encima de gran calidad”, continúa. Y luego recita un listado, (“por nombrar algunos de una lista interminable”) de artistas que pasaron por el local de Triunvirato: Nelly Omar, Abel Córdoba (cantor de la orquesta de Pugliese), Néstor Fabián, Reinaldo Martín, Ciro San Román, Carlos Morella, Norberto Roldán y Jorge Espósito.

Esta característica distintiva del Café de la U lo hizo destacarse no sólo dentro del barrio, sino en la Ciudad. Así, logró una enorme distinción: fue nombrado “bar notable”, siendo el único comercio urquicense con tal premio. Los shows continuaron con la destacada participación del tenor Rafael  Cini y el director de orquesta Emilio Balcarce.

Pero el café fue por más: también se presentaron ciclos de teatro. “Hace unos cinco años recibimos una propuesta de Rodolfo Machado, un gran artista que actuó con Bebán. Él nos dijo que hacía un unipersonal, escrito por él. Nosotros le ofrecimos el domingo por la noche y él mismo fue a vender las entradas por los comercios. Durante varias semanas lo hicimos a sala llena. También tuvimos una representación de “El cirano de bergerac”, cuenta el socio del comercio gastronómico.

Hasta ahí la historia de este emblemático comercio de Villa Urquiza. A continuación, el presente. Porque en diciembre, el Café de la U, debería cumplir 32 años de vida. Pero no se sabe si va a llegar porque fue vendido, y aún se deconoce  si sus nuevos dueños mantendrán su nombre y estética.

No escapamos a lo que está pasando en el país”, sentencia Héctor. “Para el rubro de pymes, y en especial el gastronómico está todo muy complicado. Se han aumentado los servicios, tenemos un negocio abierto de siete a una de la mañana con los nueve empleados en blanco. Cuesta mucho llevarlo adelante y uno no puede subir los precios constantemente”, se lamenta. “Por ello tomamos la decisión de vender el fondo de comercio. Lo meditamos mucho tiempo, pero la verdad es que no se puede tener un negocio para traer dinero de casa para mantenerlo. Estos últimos meses tuvimos que hacer un esfuerzo para salir “cero a cero” en las cuentas”, continúa.

hector ginanni

                                                                                     Héctor Ginanni, dueño y fundador

El tono de Ginanni al contarlo no es dramático, pero tiene tintes emotivos. “No te digo que es fácil, pero son las reglas del juego. Si tuviera diez años menos capaz la decisión hubiera sido otra, pero a los sesenta y pico uno está más cansado y esto lleva mucho sacrificio”, describe. Y cierra: “Todas las cosas tienen un principio y un fin, como la vida misma. Cuando uno ya no se siente con las fuerzas y las ganas, es mejor que venga gente con ideas nuevas y más ímpetu”.

Del futuro del local, adelanta algunas precisiones importantes. “Lo que más nos importaba era que los empleados mantengan el trabajo. Muchos de ellos nos acompañan hace tiempo. Asique nos aseguramos de eso con los nuevos dueños y le reconoceremos la antigüedad”, cuenta Ginanni. El desembarco de los nuevos administradores será en los próximos meses. El lugar permanecerá siendo del rubro gastronómico, pero no  se sabe si conservará el nombre.

Por el Café de la U pasaron artistas, personalidades de la cultura y el deporte y sobretodo, vecinos. Esos a los que, incluso durante la hora de charla, Héctor Ginanni llama por el nombre y saluda. Él promete continuar yendo como uno de ellos,  que fue durante más de treinta años a su local. “Estoy orgulloso de haber sido uno de los dueños de este negocio, que fue una familia”, sentencia. El emblemático “Café de la U” tiene una rica historia. Pronto comienza otra.